en Reflexiones

La importancia de valorar una necesidad querida. (AMOR)

“Queremos lo que no tenemos” es una frase que se escucha mucho y cada vez mas. Mera representación del materialismo.
¿Por qué? Bueno, sin duda, es totalmente ambicioso llegar a aquello que no tenemos. Es también un símbolo del individualismo el querer ser algo mas de lo que somos pero más es despreciar lo que uno tiene para cambiarlo por algo que no.
Ha llegado la instancia en que ya no nos importa lo que tenemos, sino que queremos tener más, y junto a esto, el tiempo transcurre y debido a las nuevas tecnologías hay nuevas cosas y nuevos conceptos que debemos incorporar. Como resultado empezamos a ver como el hombre va perdiendo distancia de lo que se podría llamar “felicidad”.
Y esto no sucede por el hecho de no poder incorporarse al mercado, sino por una desviación.
Como primer factor se distingue el cambio de concepto de “necesidad”. Ya no solo es necesario comer y tener un techo donde vivir, pero lo mas importante es que aquellos que no tienen de donde comer valoran mas otras cosas, que talvez no son vitales.
Ya no es necesario encontrarse con uno mismo, sino que se valora el encuentro con otras personas y no a dialogar, sino a actuar.
Entonces vemos el segundo factor importante, el de “pensar”. Sin confundir el pensamiento con la razón podemos dar cuenta de lo poco que importa pensar, solo es actuar. Ninguna actividad ahora necesita de ese proceso, que junto al de razonar y recordar, nos diferencia de otros seres vivos.
Y esto es principalmente por la falta de ocio, porque el ocio ya no es un momento para pensar. Es notable que el concepto de “ocio” en la actualidad es simplemente ver TV o ir al cine. Y ese es un grave problema, sin duda uno descansa y puede deliberar acerca de otros problemas, pero sin embargo aun sigue teniendo la cabeza ocupada en algo y no se da el tiempo para pensar en si mismo, de que es lo que verdaderamente necesita, o desea. O simplemente hablar con alguien de asuntos de su índole.
Para los antiguos filósofos era sumamente importante el ocio como momento de reflexión. No era un momento de holgazanería como se lo ve ahora. Sino un momento para ayudar a la felicidad de uno mismo, talvez el momento mas importante del día.
Bien, ahora por otro lado tenemos la necesidad del ser humano de retener cosas para saciar su necesidad de infinitud. ¿Qué digo con esto? El hombre tiene lo que Heráclito llamó “Destino mortal”, y con eso se refiere a que es el único ser vivo que sabe que se va a morir, por lo tanto, que es finito. Esto lo lleva a buscar infinidad, eternidad. Un método es la reproducción, que hace idea de la “humanidad” y por lo tanto haya en cierto sentido una infinitud. De otro modo se manifiesta a través de la obtención y retención de cosas con la idea de que perdurarán con él luego de su muerte. Esto puede ser tanto material como sentimental o espiritual. Es el caso de las costumbres orientales el de la retención de lo espiritual, pero ese caso es mucho más complejo y se desvía mucho de lo que estoy analizando.
El último punto que quiero destacar es que las personas en nuestra actualidad no tienen valor por si mismos. Perdieron el orgullo de si mismos, de lo que tienen y de lo que piensan. Lo mas importante es sin duda el orgullo sobre si mismos donde hacen cosas para otros y no son capaces de hacerlo por ellos mismos, y esto es por que siquiera saben que quieren.
Por otro lado, respecto a las posesiones, ya mencione que siempre quieren mas, pero sin valorar lo que ya tienen. Y hablo también moralmente y como personas.
Y por ultimo es el propio pensamiento el que se corrompe y no que valoren sus propias opiniones, convencerse de su forma de ver las cosas e intentar convencer a otros. Es común que sigan la corriente y no la combatan con sus propias ideas aún así cuando difieren de las reglas generales.

De todo esto es un claro síntoma cuando una persona no puede sentarse solo y en silencio, sin tener nada que leer o decir o escuchar o ver. Es ahí cuando la persona se pone incesante ansiedad y no se soporta a si misma, que por su brutalidad se asemeja a un animal que se siente encerrado. Todo eso es cuando la mente no controla al cuerpo.
El mismo ejemplo sirve para con otras personas, por ejemplo, y sobre todas las cosas aquella persona a la que elegimos como pareja. Poder sentarse junto a ella en la misma situación que en la anterior y solo contemplarla y disfrutar a pleno de ese momento. Sin tener ansiedad, apuro, ni aburrirse.
Eso es el amor, con uno mismo o hacia otros.

“… Y ésta es la manera de ser de uno y de otro, Teodoro, de aquellos que en verdad han crecido en libertad y ocio, los que tu llamas filósofos. A éstos no les queda sin penitencia parecer simple y no ser nada cuando caen en servicios de esclavos, por ejemplo, no saber liar un fardo, o endulzar una comida, o palabras lisonjeras.
El otro sabrá prestar tales servicios con claridad y agudeza, pero no sabrá llevar su manto como un hombre libre y mucho menos acogiéndose a la armonía de las palabras, cantar rectamente la vida verdadera de los dioses y de los hombres felices.”(Platón, Teeteto, 175e)

Manuel Portela. 22/07/04

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