La cuarta edición del evento, se realizó esta vez con otro clima respecto al que venían sucediendo.
Luego de un martes en donde la lluvia no ayudó y el corte de luz obligó a los organizadores a pasarlo al jueves siguiente, el evento tuvo revancha con final felíz.
Esta vez, los presentadores más esperados estuvieron al comienzo, aunque los últimos llegaron con mas discurso y más energía, tal como sucede en cada PKN en donde el segundo tiene que ser mejor que el primero.
El comienzo menos esperado de Wainrot, donde mostró su proyecto y cómo mantiene una de las compañías de danza mas famosas del mundo.
Narda lepez fué otra de las esperadas, quien usó su espacio para manifestarse en contra de la mala alimentación de los humanos. Que a su vez, fué retrucada por Flor Braga menéndez, quien tras su discurso anti-cool, dejó a los Rock Instrument Boreau con el piso flojo.
Otros de los temas de la fecha, fue el circo, donde Hochman, mostró videos de las prácticas del grupo de Sanos y Salvos, que se estubo presentando recientemente. A su vez, los payamédicos mostraron como se puede utilizar el modo circense para ayudar a curar enfermos y brindarles un poco de felicidad.
En el caso de los ilustradores, estubo Sergio Langer, quien contó su trauma de la exclusión Judía que sufre desde niño y cómo usó eso para ilustrar el humor que hace actualmente. También Augusto Consthanzo nos mostró sus ilustraciones en las que trata de romper con algunos parámetros gráficos.
Finalmente la revista Plan V presentó un proyecto de bajo costo para producir una revista cultural.
También estubieron Gazz, Martín Corujo y Oligatega Numeric.
Como siempre, Mandetta estuvo de lujo sosteniendo el evento a mano de su voz y su espíritu extrovertido.


Entonces, ¿qué pensamos nosotros? (o mejor dicho, yo). Una persona que dice ser vegetariana, pero que come pescado y que de vez en cuando come un asadito, o porque no un cerdito con papas, y el pavo de navidad,claro (como si se comiera pavo). Eso no es ser vegetariano, es ser caprichoso. Es la nueva forma de no comer lo que hace bien, es no demostrar la madurez, es ese capricho adolescente que nos queda de cuando niños no queríamos comer lo que nos cocinaba nuestra madre. Y ahora, mal acostumbrados, comen porquerías y se hacen los bien comiendo milanesa de soja, como si eso no fuera carne… Vamos, pobres sojas, que nacen deformes y las cocechan a los días… como un cabrito.